Mientras brilla en el Mundial con Corea del Sur, el experimentado portero Kim Seung-gyu est谩 viviendo uno de los momentos m谩s dif铆ciles de su vida lejos de la cancha.
A sus 35 a帽os y disputando su cuarta Copa del Mundo, el guardameta tuvo que dejar a su esposa, Kim Jin-kyung, a pocos d铆as de dar a luz para concentrarse con la selecci贸n surcoreana. Su hija naci贸 hace apenas unos d铆as y 茅l solo pudo conocerla a trav茅s de una videollamada.
“Me siento muy culpable con mi esposa y con mi hija. Por eso quiero conseguir un buen resultado en este Mundial y volver a Corea con un gran regalo para ellas”, confes贸 emocionado.
Y cumpli贸. En el debut ante Rep煤blica Checa, Kim fue la gran figura del partido con atajadas decisivas en los minutos finales que aseguraron la victoria 2-1 para Corea del Sur.
Una historia de sacrificio, amor y compromiso que nos recuerda todo lo que algunos futbolistas dejan atr谩s para representar a su pa铆s 馃ス❤️
