Las amarillas acumuladas se borrarán a cero en dos momentos del torneo:
▸ Al terminar la fase de grupos
▸ Al terminar los cuartos de final
La razón es lógica. Con 48 selecciones y una ronda de 32 equipos que nunca había existido, el riesgo de que un jugador llegue suspendido a la fase decisiva por una tarjeta de la primera semana era demasiado alto. La FIFA no quiere que el partido más importante lo decida una amarilla cobrada en la primera jornada. Un Mundial más grande necesitaba reglas más inteligentes.
[The Athletic]
