Tras dos partidos disputados, la selección de Costa Rica lidera el Grupo A con cuatro unidades y una diferencia de goles de +3, le sigue Guatemala también con cuatro puntos pero con una diferencia de +2, luego vienen Surinam y Guadalupe con 3 unidades, y Guyana y Martinica con un solo punto. Ganar en Guyana y en Costa Rica: Si la selección guatemalteca consigue la victoria en sus siguientes dos compromisos, aseguraría la clasificación a la siguiente ronda como primer lugar del grupo con 10 unidades. Ganar en Guayana y empatar en Costa Rica: Suponiendo que el cuadro costarricense cerraría al igual que Guatemala con 8 puntos, la mayor amenaza sería Guadalupe, ya que si derrotan a Martinica en las últimas dos jornadas ellos harían 9 unidades y quedarían líderes.
La selección femenina mayor de Guatemala volvió a quedar en deuda y esta vez de la manera más dolorosa. El 5-1 que le propinó El Salvador
Con la mayoría de sus jugadoras habituales en el campo y la base que Karla Maya ha trabajado durante meses, el equipo volvió a evidenciar los mismos problemas: poca solidez, escasa generación ofensiva y una alarmante diferencia física en varios sectores. El 5-1 no fue exagerado; fue el fiel reflejo de lo ocurrido durante los 90 minutos. Más allá del resultado, preocupa la ausencia de una identidad de juego y la falta de evolución. Guatemala sigue cometiendo los mismos errores partido tras partido y el proyecto técnico continúa sin ofrecer respuestas. El tiempo de las promesas ya pasó: la goleada ante El Salvador exige una autocrítica profunda y decisiones que permitan cambiar el rumbo antes de que la deuda con el futbol femenino nacional sea aún mayor.
