“He recibido 23 carpetas exactamente de gente interesada en Selección Femenina. Estamos tratando de que julio sea la fecha límite de envío de carpetas de técnicos interesados. En su momento le enviaré las carpetas al resto de miembros del Comité Ejecutivo para que hagamos una logística como la que hicimos con el profesor Tena. Escogeremos 5 candidatos, les haremos entrevistas para poder tener a la entrenadora”, dijo Gerardo Paiz.
La selección femenina mayor de Guatemala volvió a quedar en deuda y esta vez de la manera más dolorosa. El 5-1 que le propinó El Salvador
Con la mayoría de sus jugadoras habituales en el campo y la base que Karla Maya ha trabajado durante meses, el equipo volvió a evidenciar los mismos problemas: poca solidez, escasa generación ofensiva y una alarmante diferencia física en varios sectores. El 5-1 no fue exagerado; fue el fiel reflejo de lo ocurrido durante los 90 minutos. Más allá del resultado, preocupa la ausencia de una identidad de juego y la falta de evolución. Guatemala sigue cometiendo los mismos errores partido tras partido y el proyecto técnico continúa sin ofrecer respuestas. El tiempo de las promesas ya pasó: la goleada ante El Salvador exige una autocrítica profunda y decisiones que permitan cambiar el rumbo antes de que la deuda con el futbol femenino nacional sea aún mayor.
