No es un abrazo cualquiera. Es respaldo, es brindar confianza, hacer que el joven @PabloAguilar2 con apenas 3 entrenos con el equipo se sienta bien recibido.— Jorge Clará (@JorgeClara) 25 de enero de 2018
Tremendo gesto de un consagrado @adolfomachado31 para el joven chapin. #Respect pic.twitter.com/h23u8zmcBZ
La selección femenina mayor de Guatemala volvió a quedar en deuda y esta vez de la manera más dolorosa. El 5-1 que le propinó El Salvador
Con la mayoría de sus jugadoras habituales en el campo y la base que Karla Maya ha trabajado durante meses, el equipo volvió a evidenciar los mismos problemas: poca solidez, escasa generación ofensiva y una alarmante diferencia física en varios sectores. El 5-1 no fue exagerado; fue el fiel reflejo de lo ocurrido durante los 90 minutos. Más allá del resultado, preocupa la ausencia de una identidad de juego y la falta de evolución. Guatemala sigue cometiendo los mismos errores partido tras partido y el proyecto técnico continúa sin ofrecer respuestas. El tiempo de las promesas ya pasó: la goleada ante El Salvador exige una autocrítica profunda y decisiones que permitan cambiar el rumbo antes de que la deuda con el futbol femenino nacional sea aún mayor.
