La idea de incluir a casi un cuarto de los 211 miembros de la FIFA en el principal torneo de fútbol en el mundo seguramente atraerá a muchos países, pero eso incidirá directamente en la demandas de infraestructura y organización para los países sedes, que limitará el número de candidatos que pueden hacer frente a los costos.
La clasificación final del Grupo B terminó reflejando el comportamiento de los equipos durante las tres jornadas. México avanzó con campaña perfecta, nueve puntos y una diferencia de goles de +9. Costa Rica aseguró el segundo puesto con seis unidades. Guatemala finalizó tercera con tres puntos y diferencia de -1, mientras Antigua y Barbuda cerró sin sumar. ¿Por qué Guatemala terminó tercera y dependió de otros resultados? Porque el equipo solo consiguió imponer condiciones frente al rival más débil del grupo. En los dos partidos que definían la clasificación fue superado en posesión, producción ofensiva y generación de ocasiones de gol. La goleada frente a México terminó siendo la consecuencia más visible de una diferencia que ya se había manifestado ante Costa Rica y que obligó a la Bicolor a llegar a la última jornada pendiente de otros resultados, particularmente del de Honduras vs. Panamá.
