“Trabajar sin perder” y “jugar a una intensidad máxima” son los dos aspectos elementales con los que la Selección Nacional se benefició en sus partidos amistosos frente a Honduras y El Salvador, según confesó el técnico Iván Franco Sopegno, quien ya está en Guatemala junto con todo el plantel, tras el viaje a Estados Unidos.
Mientras brilla en el Mundial con Corea del Sur, el experimentado portero Kim Seung-gyu está viviendo uno de los momentos más difíciles de su vida lejos de la cancha. A sus 35 años y disputando su cuarta Copa del Mundo, el guardameta tuvo que dejar a su esposa, Kim Jin-kyung, a pocos días de dar a luz para concentrarse con la selección surcoreana. Su hija nació hace apenas unos días y él solo pudo conocerla a través de una videollamada. “Me siento muy culpable con mi esposa y con mi hija. Por eso quiero conseguir un buen resultado en este Mundial y volver a Corea con un gran regalo para ellas”, confesó emocionado. Y cumplió. En el debut ante República Checa, Kim fue la gran figura del partido con atajadas decisivas en los minutos finales que aseguraron la victoria 2-1 para Corea del Sur. Una historia de sacrificio, amor y compromiso que nos recuerda todo lo que algunos futbolistas dejan atrás para representar a su país 🥹❤️
