El reglamento establece que únicamente los dos mejores segundos lugares de los tres grupos avanzan al repechaje, por lo que Guatemala queda fuera de cualquier escenario, aunque Surinam quedara eliminado, debido a que hay otro equipo en mejor posición, que sería Honduras, que terminó en la segunda casilla.
La clasificación final del Grupo B terminó reflejando el comportamiento de los equipos durante las tres jornadas. México avanzó con campaña perfecta, nueve puntos y una diferencia de goles de +9. Costa Rica aseguró el segundo puesto con seis unidades. Guatemala finalizó tercera con tres puntos y diferencia de -1, mientras Antigua y Barbuda cerró sin sumar. ¿Por qué Guatemala terminó tercera y dependió de otros resultados? Porque el equipo solo consiguió imponer condiciones frente al rival más débil del grupo. En los dos partidos que definían la clasificación fue superado en posesión, producción ofensiva y generación de ocasiones de gol. La goleada frente a México terminó siendo la consecuencia más visible de una diferencia que ya se había manifestado ante Costa Rica y que obligó a la Bicolor a llegar a la última jornada pendiente de otros resultados, particularmente del de Honduras vs. Panamá.
